Fomento invertirá 1.264 millones en un ‘macrocomplejo’ en el Aeropuerto de Barcelona-El Prat



El proyecto presentado hoy por el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, en la Cambra de Comerç de Barcelona no es una actuación menor. Afecta a las 543 hectáreas aún libres de las 1.553,54 que pertenecen a Aena y se convierte de esta manera en la operación inmobiliaria de mayor tamaño de Europa, por encima de la operación Chamartín que tiene entre manos el Ayuntamiento de Madrid. De la Serna no ha dejado escapar la clásica comparación con campos de futbol, en este caso ha cifrado los terrenos sobre los que se actuará como el equivalente a 470 estadios.


328 hectáreas serán suelo comercializable y las 215 restantes preservarán su valor ambiental, respetando los corredores naturales del Delta del Llobregat y el litoral marino con nuevas sendas peatonales, observatorios y nuevos accesos a las cada vez más frecuentadas playas del Baix Llobregat.


El ministro plantea la actuación como “gigantesca” y a largo plazo, a veinte años vista. Para entonces, De la Serna promete que se habrá materializado una inversión público-privada de 1.264 millones de euros que recaerá “principalmente en las empresas que se instalen en la zona”, aunque aún está por definir la fórmula mediante la que se realizará la comercialización y eso será decisivo.

La plataforma de implementación será el primer paso que se dará este año, con la idea de que a finales del año que viene lleguen las primeras máquinas y se pueda ver algún inmueble ya en 2020. Todo ello siempre y cuando se superen los correspondientes trámites administrativos, que dependen de la comisión de Urbanismo de la Generalitat, los cuales se han mostrado hoy sorprendidos por no tener constancia ni ninguna conversación previa con los artífices del proyecto.

El plan de Aena diferencia cinco espacios con usos diferenciados. La zona más grande, de 75 hectáreas, será para empresas de mercancías y ecommerce, poniendo en práctica una nueva estrategia logística que reduce el tiempo que tarda el producto del avión a la furgoneta o viceversa. Muy cerca pero más próxima a la autovía que al aeropuerto habrá 58 hectáreas destinadas a un parque logístico de estilo más convencional. “Es la parte de la que tenemos más demanda, ya hay interés del mercado”, ha asegurado De la Serna.



Según De la Serna, varios son los factores que hacen de esta zona un enclave único, como su proximidad con la ciudad de Barcelona, su “altísima accesibilidad” en transporte público, su elevado grado de urbanización, las buenas infraestructuras eléctricas y de telecomunicaciones y el hecho de que ya hay una actividad empresarial relevante.

El otro aspecto sobre el que hay un especial interés es en la vieja idea de la ciudad aeroportuaria, rebautizada como AirCity, que viene a ser lo mismo. Se plantea como una extensión de 49 hectáreas frente a la terminal 2 con espacios hoteleros, ofertas de restauración y comerciales, centros de negocio, oficinas para las aerolíneas.

La parte más innovadora corresponde a 28 hectáreas destinadas a actividades económicas con alto valor tecnológico compartidas con el espacio agrario en un modelo innovador que busca sinergias y se está poniendo en práctica en otros lugares del mundo. Por último, quedarán 51 hectáreas para una plataforma tecnológica de industria 4.0 y aeronáutica que puede dar pie a nuevos hangares como el que ya tiene Iberia, almacenes... bajo la premisa de la innovación. Estas zonas son las que De la Serna reconoce que no serán las más inmediatas.

En el conjunto, durante la primera fase, en un horizonte temporal de cinco años, se espera una inversión inicial de 386 millones para el desarrollo inmobiliario de 626.000 m2, que incluyen actuaciones en el transporte público. En este sentido, los alcaldes de Viladecans, Gavà y Sant Boi de Llobregat aprovecharon la visita del ministro para reclamarle medidas compensatorias que ayuden a mitigar el impacto de toda la circulación que provocarán los nuevos espacios en el entorno. Conscientes de la presentación continuada de proyectos en Catalunya por parte de Fomento, los ayuntamientos le reclamaron al ministro la puesta en marcha de una línea de Rodalies desde Castelldefels hasta Cornellà –el denominado metro del Delta–, un proyecto aplazado una y otra vez.


En la siguiente fase, con un horizonte a diez años, la inversión acumulada sería de 708 millones y la edificabilidad sumaría 1,2 millones de metros cuadrados. La tercera y última fase del plan contempla un plazo de ejecución de 20 años, una inversión global de 1.264 millones de euros y el desarrollo de 1,8 millones de metros cuadrados de nuevas actividades económicas.
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