El Aeropuerto de Barcelona-El Prat adapta sus instalaciones para favorecer el ahorro energético

El Aeropuerto de Barcelona-El Prat ha adaptado sus instalaciones con nuevos criterios de eficiencia, aplicando medidas que favorecen el ahorro energético y reducen las emisiones de CO2 y consumo de agua. Para disminuir el consumo eléctrico, se ha programado el sistema de control de iluminación adaptándolo a los horarios de operaciones, de manera que se reducirá el nivel de luz en determinadas zonas cuando no haya
embarques o desembarques. Con la aplicación de esta medida se prevé ahorrar 216.000 kWh/año, lo que equivaldría al consumo de energía eléctrica de 240 viviendas de 100 m2 en un año.
Por otro lado, se ha regulado el control de climatización para cumplir con el Real Decreto 1826/2009. Esta ley establece que la temperatura del aire en los recintos refrigerados no sea inferior a 26 ºC, siempre y cuando la
generación de frío por parte del sistema de refrigeración requiera consumo de energía convencional. Se prevé que esta medida dará lugar a una disminución de 32 toneladas anuales de emisiones de CO2 a la atmosfera.

Para que los usuarios del aeropuerto puedan consultar la temperatura y la humedad relativa, se han incorporado estos datos a las pantallas de información distribuidas por las terminales.
Finalmente, el aeropuerto también ha puesto en servicio una nueva planta de osmosis inversa para el suministro de agua al sistema de refrigeración de la Central Energética. En esta central se produce el agua fría necesaria para la refrigeración de la Terminal T1. Con la mejora de la calidad del agua, el sistema de producción será más eficiente por lo que se estima un ahorro anual de agua de 28.000 m3, equivalente al consumo de 140 familias en un año.
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